Consejos prácticos para dejar de fumar
Usted sí puede abandonar el tabaco. Las investigaciones científicas han demostrado que usted tiene una mayor posibilidad de dejar el tabaco y permanecer libre de él si sigue los siguientes consejos prácticos:
Prepárese
- Escoja una fecha, no la cambie por nada y deje el cigarrillo ese día.
- Deshágase de TODOS los productos de tabaco que tenga en su casa, auto y oficina, incluyendo cigarrillos, latas/bolsas de tabaco de mascar y ceniceros. Si estos objetos permanecen fuera de su alcance, usted estará menos dispuesto a recaer.
- Pídale a la gente a su alrededor que no fume y evite situaciones donde sepa que habrá otras personas fumando o mascando tabaco.
- Reflexione sobre lo que no le funcionó bien la última vez que intento dejar el cigarro. Piense cómo evitar nuevamente los mismos problemas.
- Una vez que abandone el cigarrillo, no fume – ¡ni siquiera una bocanada!
Establezca un sistema de ayuda
Tener una red de apoyo para dejar de fumar es un método probado para obtener éxito. Usted no necesita abandonar el tabaco sin ayuda. Aquellos que le estiman y que quieren verlo triunfar estarán felices de estar ahí con usted cuando se complique la situación.
- Hágale saber a sus amigos, su familia y compañeros de trabajo de su intento para dejar de fumar y pídales que no fumen en su presencia.
- Visite a su doctor para obtener apoyo y consejos prácticos adicionales.
- Busque consejo. Existe ayuda sin costo y en español en la línea telefónica gratis de la Sociedad Americana del Cáncer en el número 1-877-YES-QUIT (1-877-937-7848).
- Encuentre un programa adecuado para usted. También hay ayuda en muchos hospitales y centros de salud.
Aprenda nuevas técnicas y nuevos hábitos
- Manténgase ocupado para calmar los antojos de fumar.
- Primero modifique su rutina diaria. Explore una ruta distinta al trabajo, o trate de caminar en lugar de manejar. Almuerce en un nuevo lugar (en un restaurante que no permita fumar), ó haga planes para juntarse con alguien y platicar.
- Busque actividades para disminuir el estrés y las preocupaciones. Beba un té caliente de hierbas, vaya al gimnasio, tome un baño de espuma, o saque de la biblioteca un libro que le gustaría leer.
- Cada día planee algo que considere entretenido hacer. Eso mantendrá su espíritu y su mente lejos del tabaco.
- Manténganse hidratado bebiendo mucha agua y otros líquidos, pero evite tomar mucho café o te con cafeína.
Aproveche las ventajas de los medicamentos disponibles y úselos correctamente
- Pruebe con las ayudas para dejar de fumar que venden en la farmacia sin necesidad de una receta médica, como el chicle de nicotina, los parches y las pastillas.
- Contacte a su médico y obtenga una receta para inhaladores de nicotina, parches o aerosoles nasales.
- Antes de usar cualquiera de estos medicamentos discuta uno o todos estos productos –con o sin prescripción con su proveedor de servicios de salud.
Prepárese para evitar una recaída y para los momentos de desafío
Ser exitoso en cualquier actividad de nuestras vidas requiere práctica. Dejar de fumar no es la excepción. Muchos de aquellos que abandonan el tabaco vuelven a recaer alrededor del tercer mes. Si recae, manténgase positivo y trate nuevamente. Aprenda de cada intento y cambie su método hasta lograr el éxito permanente. Existen ciertos factores que aumentan las probabilidades de una recaída:
- El alcohol – Beber alcohol hace más difícil dejar de fumar del todo.
- Otros fumadores – Si está rodeado de humo del cigarrillo será mucho más difícil dejarlo. Incluya a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo en su esfuerzo para dejar de fumar y en lo posible pídales que no fumen a su alrededor.
- Aumento de peso – Algunos fumadores aumentan de peso (generalmente menos de 4.5 Kilos o 10 libras) durante sus intentos para dejar de fumar. No deje que esto lo desanime. Escoja comidas sanas y haga ejercicio regularmente. Caminar 20 minutos diarios a paso ligero le hará mucho bien. De todas maneras, un pequeño aumento de peso es mucho menos dañino que fumar y se le hará más fácil hacer ejercicio una vez que haya abandonado el tabaco.
- Mal genio o depresión – Si usted usa el tabaco para calmar su mal genio, depresión, tristeza o aburrimiento, trate de usar otra actividad placentera. También consulte a su médico acerca de medicamentos que ayudan a dejar de fumar y disminuyen la depresión.